El seseo que viene del ceceo


En la evolución de la lengua española, hay una etapa conocida como medieval, dentro de la cual se encuentra el llamado sistema consonántico alfonsí y medieval. Alfonso X el Sabio es quien se da cuenta de la necesidad de hacer algo con la inestabilidad de su lengua y fija la lengua léxica y otrográficamente.

Gracias a este rey, el sistema consonántico se distribuye de la siguiente manera, a modo de esquema:


Los fonemas que nos interesan ahora son /s, z, ts, dz/, cuyas características son las siguientes: 
  • /s/: fonema fricativo sordo apicoalveolar. 
  • /z/: fonema fricativo sonoro apicoalveolar. 
  • /ts/: fonema africado sordo dentoalveolar. 
  • /dz/: fonema africado sonoro dentoalveolar. 

Este grupo, junto con otro (el de / ʃ / y / ž /), forma el grupo de las sibilantes. 

Desde antiguo, se venía practicando en el norte de Castilla la Vieja el ensordecimiento de las sibilantes sonoras (/z, dz/, que son las que nos interesan). Este ensordecimiento se impone en el reino de Toledo y a toda la Península de habla castellana. Entre las diferentes teorías que explican esta situación fonética, tenemos la de Martinet, quien nos explica que este cambio se debe a la «lenta acción del primitivo sistema “cantábrico”, nacido bajo el influjo de un sustrato semejante al vasco, en el cual se ignoraban las sibilantes sonoras». 

Este cambio presenta varias etapas. Para simplificar la teoría de una forma fácil y sencilla, lo vamos a ir viendo por puntos. Veamos primero la evolución«castellana»: 
  • Se inicia con la pérdida de la oclusión de /dz/ y de /ts/. 
  • Estas dos africadas se convierten en predorsodentales / ş / - / z̹ /, sorda y sonora, que conviven con las apicoalveolares /s/ y /z/, cuya distinción con aquéllas era de muy escaso margen. 
  • Por ello, / ş / - / z̹ / avanzan su lugar de articulación hasta convertirse en /Ɵ/, siendo éste el homorgánico fricativo del fonema oclusivo sordo /t/ y su correlato sonoro /d/. 
  • Tenemos ahora /Ɵ/ y /s/ (esta /s/ viene de /s-z/) en castellano. 

Pero en Andalucía tenemos otra situación: 
  • El primer caso fue muy común con el castellano: /ts/ > / ş / y /dz/ > / z̹ /. 
  • La predorsodental /ş / se confundió con la apical /s/ y /z̹ / con /z/, dando como resultado / ş / - / z̹ / (aquí ya no tenemos la distinción /Ɵ/ - /s/, sino / ş / - / z̹ / [sonora y sorda]). 
  • Cuando el ensordecimiento alcanza Andalucía, la única solución que queda es / ş /. 
  • En el siglo XVI, la igualación /ts/ - /s/ en [ş] se denominó ceceo, y la igualación /dz/ - /z/ en [z̹] se denominó zezeo
  • Cuando se igualan [ş] y [z̹] en /ş /, es decir, en predorsodental, se dice ceceo (seseo era para la igualación en favor de la apicoalveolar /s/). 
  • Este ceceo se duplica según la solución posterior de /ş/, sea estridente o mate: 

  • Los llamados hoy seseo y ceceo son dos variedades del antiguo ceceo


En el estadio [ş] - [z̹] en /ş /, el español pasa a Canarias y, de ahí, a América, consolidándose en esos lugares la variante estridente [ş].

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Blog de ELE y de Lengua y Literatura en Educación Primaria, Secundaria y Bachiller, con materiales para profes y alumnos. Incluye recursos para Latín.

-Especialización en lengua española-